Antes que nada, nos gustaría contarles qué queremos transmitir con el nombre del blog en cada post: “SumarTiempo”

Pero antes de eso nos gustaría presentarnos, resumirles nuestra historia y por último, introduciendo un breve texto de Jorge Bucay no hará falta explicar, prácticamente, de donde viene el nombre para entenderlo.

¿Quienes somos?

Muchos de los que lean esta primera entrada, sabrán de sobra quienes somos: conocidos, amigos y familiares serán los primeros en saber como vamos a SumarTiempo a nuestras vidas, pero nos gustaría llegar un poquito más lejos y que nos lea cualquier persona con inquietud de viajar y vivir conociendo nuevos lugares.

Cómo le gusta decir a Tania, somos una pequeña familia compuesta por ella, por Lola nuestra pequeña peluda y por mi, Rubén. Tenemos profesiones muy lejanas entre si, Tania es Trabajadora Social y yo soy Ingeniero aunque actualmente me dedico al Marketing Online, pero tenemos una pasión en común muy fuerte: Viajar y conocer mundo, nuevas culturas, nuevos lugares y crecer en cada viaje un poquito más.

Rubén Tania y Lola - SumandoTiempo

Por ello, nuestro blog se centrará principalmente en nuestros viajes presentes, pasados y futuros aportando nuestro conocimiento de cada lugar, imágenes a través de nuestras fotografías, los trucos que usamos para viajar más barato, herramientas de productividad para aprovechar nuestro tiempo de trabajo al máximo mientras estamos de viaje para poder disfrutar la mayor parte del tiempo y, en definitiva, todo lo que se nos ocurra que pueda aportar a cualquier persona que tenga interés en los viajes y en vivir, aunque sea por unos días, fuera de su residencia habitual.

Escribiremos cuando tengamos ganas y algo que aportar, sin presiones, sin agobios y siempre intentando tener presente que para SumarTiempo hay que salir a buscarlo, por lo que pasaremos más tiempo fuera que escribiendo 😉

En resumen, hablaremos sobre nuestras pasiones: Viajar a nuevos lugares, la fotografía, el surf, otros deportes, los perros, las personas, otras culturas, nuestros tatuajes, los libros que leemos y en definitiva, todo lo que somos a través de nuestras vivencias.

Surf y viajes

¿De dónde viene “SumandoTiempo.com”?

Sin saberlo, llevábamos tiempo planeando SumarTiempo a nuestra vida. Hace más de un año conocimos el significado de la palabra “wanderlust” y nos dejó fascinados. Proviene del alemán (se originó de las palabras wandern que significa “caminata” y lust que significa “deseo”) y fue trasladada al inglés en 1902. Wanderlust significa, en inglés, “a strong desire for or impulse to wander or travel and explore the world” (wanderlust quiere decir, entonces, un fuerte deseo o impulso de recorrer y explorar el mundo”). Increíble, ¿verdad? Cómo con una palabra sola, puede expresar una necesidad tan grande.

En siguientes entradas, contaremos en profundidad los motivos para decidir salir de nuestra zona de confort y comenzar una nueva vida para SumarTiempo. En resumen, muy resumen, se mezcla un cambio de ciclo laboral con la oportunidad de trabajar como freelance con clientes de fuera de las islas y no tener la necesidad de trabajar en una oficina, pudiendo trabajar simplemente con un portátil y una WiFi, lo que en la actualidad se conoce como “Nómada Digital”, un estilo de trabajo que además permite desarrollarse profesional y personalmente.

En este punto, ya teníamos los ingredientes: Un sueño por delante, ganas de conocer nuevas culturas y las ganas de hacer que la palabra “wunderlust” sea más práctica que teórica en nuestras vidas. Solo nos faltaba una cosa… el nombre del blog. Sabíamos que crearíamos uno para aportar nuestro granito de arena a la comunidad viajera en internet, además de que es una manera de que nuestros amigos y familiares sepan que estamos bien y viviendo lo que deseábamos desde hace mucho tiempo.

CIMG4761

Y el nombre vino gracias a un amigo cantautor de los buenos: Ángel Perera, que el día que dio su primer concierto, introdujo una canción con el siguiente texto de Jorge Bucay titulado “El buscador”:

[…] El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de aquel paraíso multicolor. Sus ojos eran los de un buscador, y quizá por eso descubrió aquella inscripción sobre una de las piedras:

“Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”.

Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que aquella piedra no era simplemente una piedra: era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en aquel lugar. Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla. Decía:

“Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”

El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Aquel hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra era una tumba. Una por una, empezó a leer las lápidas. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto. Pero lo que lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los once años… Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.El cuidador del cementerio pasaba por allí y se acercó. Lo miró llorar durante un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

– “No, por ningún familiar”, dijo el buscador. “¿Qué pasa en este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué hay tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que les ha obligado a construir un cementerio de niños?”

El anciano sonrió y dijo:

“Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré…: cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:

A la izquierda, qué fue lo disfrutado… A la derecha, cuánto tiempo duró el gozo…

Conoció a su novia y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media…? Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso… ¿Cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana? ¿Y el embarazo y el nacimiento del primer hijo…? ¿Y la boda de los amigos? ¿Y el viaje más deseado? ¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano? ¿ Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones? ¿Horas? ¿Días?

Así, vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos… Cada momento.

Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es para nosotros el único y verdadero tiempo vivido”.

Flechazo a primera oída se llama eso. Antes de que Ángel terminara la canción, ya se me había metido en la cabeza el nombre de “SumandoTiempo.com” y estaba buscando en el móvil si estaba libre el dominio… y así fue. Esa misma noche ya teníamos el pack: La decisión de viajar, las ganas y el nombre perfecto que le daba sentido a nuestro futuro presente blog…. 🙂

Si has llegado leyendo hasta aquí, te ha gustado y crees que puede ayudar a alguien… ¡compártelo en tus redes y cuéntanos algo en los comentarios! 

Shares
Share This

En SumandoTiempo queremos contar contigo

 

¿Te has preguntado cuanto tiempo has vivido de manera realmente intensa en los últimos meses? Cada vez somos más los que no estamos de acuerdo con:

 

Un horario preestablecido

Una rutina que nos mata

Un viaje que no disfrutamos

 

Por ello, compartiremos nuestros viajes, trucos y vivencias que nos permiten trabajar mientras viajamos alrededor del mundo. 

¡Bienvenid@ a la comunidad! :) Recuerda revisar la carpeta de spam si no te llegan los emails.